Y otros escritos
Libro Autor Václav Havel
Prólogo de Belén Becerril
PRIMERA EDICIÓN 2013
LIBRO RECOMENDADO
El
poder de los sin poder es el libro pragmático de Václav Havel: una serie de
ensayos políticos en los que su autor sostiene que el mundo dominado por la
técnica debe evolucionar hacia otro en el que una «revolución existencial» dote
de un auténticamente contenido a las nuevas estructuras sociales políticas y
ales
EN LA CONTRAPORTADA:
El
poder de los sin poder es una obra de las obras más importantes de Václav Havel
(1936 – 2011), un ensayo que construyo un verdadero grito de libertad en los
años setenta y que pronto se convertiría en un manifiesto de la disidencia en
Checoslovaquia, Polonia y otros países comunistas. Pero si la lectura de El
poder de los sin poder resulta hoy de tanta actualidad es porque este ensayo es
también una reflexión sobre la necesidad del hombre de vivir en la verdad, de
seguir la llamada de su conciencia y alzar su voz contra la mentira, de la que
el propio poder totalitario era prisionero. Como diría más tarde el autor: <<una
palabra verdadera, incluso pronunciada por un solo hombre, es más poderosa, en
ciertas circunstancias, que todo un ejército. La palabra ilumina, despierta,
libera. La palabra tiene también un poder. Es ése el poder de los
intelectuales>>
Se
recogen aquí también algunos de sus cuidados discursos -El futuro de la
esperanza, el misterio de la historia y el destino del mundo…-, verdaderos
ensayos en los que, más allá de la política, asoma el Havel más personal. Se incluyen
también dos escritos que recogen sus ideas sobre Europa y el proceso de
integración, y trasmiten su ilusión por este experimento que tantos años de paz
ha traído y que constituye un <<intento extraordinario de unión
democrática de estados>>
Esta
publicación es la novena de la colección Raíces de Europa, publicada por el
Instituto de estudios Europeos de la Universidad CEU San pablo y Ediciones
Encuentro, con el objetivo de acercar al lector a las más relevantes pensadores
y promotores de la construcción europea
PRESENTACIÓN:
El
final de la década de los 80 nos ha sorprendido a todos con una noticia gozosa
y preocupante a la vez: el comunismo se derrumba; su sistema parece agotado, su
imperio se cae a pedazos. Lo preocupante no es, naturalmente, el derrumbamiento
del comunismo, sino el vacío que deja tras de sí. Algunos insensatos de Occidente
han comenzado a frotarse las manos: <<Teníamos razón -dicen-, aquello no
funcionaba>>. Los que lamentan la caída callan, pero su silencio apenas
logra ocultar su profundo desencanto. A unos y otros, habría que decirles que <<una
vez hecha la perestroika del mundo comunista, está por hacer la de
occidente, cuyo sistema no tiene los fines adecuados, aunque tenga los
medios>> (Conferencia pronunciada por José Luis Sampedro en zaragoza el
14 de febrero de 1990). El sistema occidental no está para dar lecciones a
nadie: su moralidad está podrida, su espiritualidad embrutecida
Pero
vayamos a nuestro personaje, Václav Havel, intelectual firmante y portavoz de
la carta 77, y en la actualidad presidente de Checoslovaquia
Havel
es un dramaturgo; su vida ha estado más cerca de la tragedia que de la vida
prosaica, y por eso también es más hija de la verdad que de la mentira. La sociedad
Occidental no presenta atractivo alguno para hombres que, cómo él, han vivido
en el exilio interior y se han curtido en mil batallas de violencia, de
aislamiento, de humillación, de sufrimiento y de dolor. Havel, como Patocka, Mazowiecki,
Solzenitsin, Tatiana Goritchéva, Karol Wojtyla y tantos otros, ha bebido su
esperanza en veneros muy claros y profundos. Durante decenios han estado
condenados al ostracismo y a la nada. Por eso quizá han podido experimentar la
gloria y la dignidad del ser mejor que nosotros, los Occidentales. Parecen que
han logrado una especie de catarsis (en el sentido clásico del término) que en
Occidente no siempre ha sido posible por las distracciones y ruidos que a
diario nos deslumbran y aturden <<La tragedia del mundo moderno no es que
el hombre conozca cada vez menos el sentido de su propia vida, sino que esto le
importa cada vez menos>>
¿Qué
hace un intelectual como Havel en la política? Decía Platón que
<<mientras los filósofos no gobiernen las ciudades o los que ahora se
llaman reyes y soberanos no practiquen la filosofía con suficiente autenticidad…,
no habrá reposo para los males de la ciudad>> (cfr. República 473
D, 487 D). Naturalmente también decía Platón que para conseguir tales políticos
es preciso educar a la población en la justicia y en la verdad. El intelectual
tiene primero que pensar lo que dice, inmediatamente después decir lo que
piensa y a continuación vivir lo que dice y lo que piensa. Havel sabe que la
política no es lo definitivo, que la política no salva al hombre. Ha repetido
varias veces que su cargo es provisional. No es un político como los que
estamos acostumbrados a ver. No hace política: sus mítines parecen trabajos
prácticos de filosofía, no anuncia paraísos, ni perdidos ni por ganar, no
promete el oro y el moro, habla de la verdad y de la mentira, exhorta a la
vigilancia más que al sueño, a la
desazón más que al sosiego
El
actual presidente de Checoslovaquia sabe que sus esfuerzos no pueden ser ni
prometeicos ni narcisistas. La tarea primordial no es destruir lo que está mal,
sino construir desde abajo una nueva persona y un hombre nuevo. La tarea más
urgente y necesaria es la conversión del corazón del hombre. Es ahí donde el
mal que hay que destruir, el cáncer que es preciso erradicar (Dostoievski:
<<Si yo fuera bueno, el mundo sería bueno>>). El corazón convertido
en el que puede propulsar la <<revolución existencial>>. Ese es el
auténtico poder de los sin poder, el único camino para frenar el
<<totalitarismo rampante>> y emprender la reconstrucción moral
de la sociedad. Así será posible la paz, la libertad, la libertad, la
justicia, la solidaridad; eso es también lo que puede hacer que el poder se convierta
en servicio
Hay
que virar hacia el hombre, pero es preciso también clavar la mirada en aquello
que está más allá del hombre: <<Solo un dios puede salvarnos>>
Heidegger,
a quien se debe tan lapidaria y agónica frase, escribía la palabra dios con
minúscula, Havel parece escribirla con mayúscula (cfr. Al respecto sus Cartas
a Olga. Un intelectual no puede esperar sin razón, pero todo intelectual
ponderado sabe que tampoco se puede razonar a fondo sin esperar, sin rezar de
alguna manera. No deja de ser curioso que en los países del este se haya
perseguido durante años tanto a los que pensaban como a los que rezaban.
¿Tenían algo en común o es que rezar es tan peligroso como pensar?
A
los cristianos occidentales que hayan estado atentos, el
<<diagnóstico>> y los <<remedios>> havelianos
seguramente les resultan familiares. Lo que está pasando en los países del Este
difícilmente puede explicarse al margen de la figura de Juan pablo II (esto no significa
menospreciar los méritos de otros hombres de Iglesia, como el cardenal Agostino
Casaroli, y de ilustres estadistas que han trabajado durante años en la Ostpolitik).
Ni aquello se entiende sin él, ni él puede comprenderse del todo sin aquello. Ahí
están sus escritos (Redemptor hominis, Laborem exercens, Sollicitudo rei socialis,
por citar sólo algunos). Ojalá muchos de sus incondicionales dejen de
aplaudirle y comiencen a leer sus escritos. Quiera Dios que sus detractores
furibundos aviven los ojos del corazón y abran las puertas de Cristo
Terrible
paradoja es que mientras media humanidad comenzaba a llorar por la muerte de
Dios, la otra mitad empezara a lamentarse por la muerte del hombre (Stalin,
Hungría/56, Praga/68, Tiananmen, Timisoara, etc.). la muerte de Dios no puede
ser una gloria para el hombre. Y no puede serlo porque la gloria de dios no es
la muerte del hombre, sino que éste se convierta y viva: <<la gloria de
Dios es el hombre viviente, la vida del hombre es el conocimiento de
Dios>> (cfr. Adversus haereses, 2, 155), decía San Ireneo de Lyon
La
luz, la palabra verdadera, nos llega hoy del Este. Pero la luz, la Palabra
estaba ya entre nosotros, <<vino a su casa y a los suyos no la
recibieron>> (jn 1, 11)
Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación
Tomado de la prestigiosa colección:
Filosofía Política
Catalogada con el número 492
FICHA TÉCNICA:1 libro
En
formato de 20 por 20 por .62 cm
Autor
Václav Havel
Pasta
delgada en color plastificado
.250
gramos
Primera
edición 2013
ISBN
9788490550120
Prólogo
de Belén Becerril
Editor
Encuentro Ediciones y
Gobierno
de España
Ministerio
de Asuntos Exteriores y de Cooperación
COMENTARIO ADICIONAL:
Más
allá de la importancia que tuvo El poder de los sin poder durante los años
setenta y ochenta, Becerril Atienza señala que lo más sorprendente de este
ensayo es:
La sensación de actualidad que se desprende,
de principio a fin, de cada una de sus páginas... ¿A qué se debe, si
precisamente sus esfuerzos contribuyeron a socavar un régimen que forma ya
parte de la historia? Es indiscutible que este ensayo constituye, decíamos, un
grito de libertad. Libertad de reflexión filosófica y política, en la literatura
y en la música… una libertad que como él decía es indivisible y es solidaria,
ya que no defender la de los demás significa también renunciar voluntariamente
a la propia. Pero El poder de los sin poder es además, o es aún en mayor
medida, una voz que clama la necesidad del hombre de vivir en la verdad, un
acto de resistencia, de rebelión contra la mentira de la que el propio poder
totalitario es prisionero. Ésta es la idea que Havel nos transmite en sus
primeras páginas con aquella inolvidable parábola del tendero que pone en su
escaparate, entre las cebollas y las zanahorias, el cartel: "Proletarios
del mundo uníos"
FAVOR DE PREGUNTAR
POR EXISTENCIAS EN:
Correo
electrónico:
Celular
y WhatsApp:
6671-9857-65
Gracias
a Google por publicarnos
Quedamos
a sus órdenes
EL PODER DE LOS SIN PODER
Y otros escritos
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